Mar de verdura

PD Andrea marina, bienvenida a nuestro pequeño círculo y muchas gracias por tu amable comentario.




El otro día, zanahorias, hoy manzanas, y unos bollos de calabaza (sí, calabaza, sigo viviendo peligrosamente) y canela que acabo de sacar del horno... Esto va a terminar por convertirse en un bló vegetariano. Tengo que buscar alguna manera de eliminar el azúcar de nuestra vida. El otro día leí un artículo sobre los estragos silenciosos que causa en nuestro cuerpo (decían que lo mismo que las caries, pero en los huesos, pérdida de minerales, atora los riñones,...) y quedé sobrecogida, aunque tanto no debió asustarme porque no lo he suprimido. También sugerían como mal menor sustituir el azúcar refinado por azúcar morena, pero de la auténtica, que parece ser que es bien negruzca y apelmazada, nada que ver con esa tostadita de cristales perfectos, que por lo visto es un simulacro.
Ya sé que debía poner algunas recetas saladas, pero me resulta muy difícil coordinar mis gustos con los de las energúmenas y desde luego no tengo tiempo para dos menús.
Esta receta la cogí del blog de Harry Haller, y creo que él, a su vez, de Mundorecetas. La llama "Pastel de manzanas de la reina de las manzanas". Se hace en un pis pás y está muy rica, a mis fieras les encantó. Supongo que la decoración quedó un poco rara, parece una tarta tuerta, pero no se me ocurría qué poner.
ngredientes
75 grs. harina de trigo normal
70 grs. de azúcar
1 cucharada de levadura química en polvo.
1 pizca de sal.
1 chorritito de extracto de vainilla líquida
2 huevos grandes, ligeramente batidos
2 cucharadas aceite de oliva no virgen
80 ml. de leche
6-8 manzanas grandes. Harry emplea reinetas, que por su ligera acidez son estupendas para la repostería.
Para el glaseado
70 grs. azúcar.
1 huevo, ligeramente batido.
3 cucharadas de margarina o mantequilla sin sal.
Elaboración
(1) En un bol mezclamos bien la harina, el azúcar, la levadura y la sal.
(2)Se añaden los huevos ligeramente batidos, el aceite, la leche y lavainilla. Mezclamos enérgicamente hasta que salgan burbujas.
(3)Cortamos las manzanas sin piel ni corazón en láminas finas y, a medida que vamos cortando, para que no se oxiden, añadimos a la mezcla anterior. Deben quedar perfectamente sumergidas.
(4) Vertemos en un molde desmoldable, engrasado y enharinado e introducimos en el horno precalentado a unos 200º durante unos 25 a 35 minutos, hasta que la superficie quede dorada y algo firme al tacto. Puede taparse la superficie con papel de aluminio para que no se queme, dejándolo unos minutos al final para que se dore un poco. En mi caso, no es necesario.
(5)Glaseado: mezclamos el azúcar, el huevo y la mantequilla derretida.Volcamos la mezcla sobre la superficie del pastel y devolvemos al horno 10 minutos más.
Desmoldamos y a comer.
Continúo mi incansable búsqueda de fórmulas para integrar las verduras en mi alimentación. Incomprensiblemente, a mis Fieras les parece despreciable la opción wok de zanahorias-calabacín-pimiento-champiñones con salsa de soja (o su variante, leche de coco) que el Fotógrafo de Peces y yo encontramos tan atractiva. Por mi parte, sigo con mi aversión al puré (que me deja el estómago lavado).
Así que sólo quedaba la alternativa dulce. Por la Red circulan infinidad de recetas inesperadas con los más variados vegetales, como bizcochos de calabacín y chocolate o tarta de berenjenas y chocolate. Yo no me atreví a tanto y elegí la tarta de zanahorias de mi superadmirado Harry. Su blog (I-recetas), es peligrosísimo: te dan ganas de ponerlas en práctica absolutamente todas, y son diabólicas. Creo que engordo sólo por leerlas, aunque es más probable que se deba a que ya he hecho más de una (por ejemplo, tarta de chocolate blanco y frambuesa,de-li-cio-sa). Esta de zanahorias queda bestial. A mi Asistente personal le entusiasmó. Estoy muy sorprendida porque mis últimos proyectos han tenido mucho éxito de público, las galletas no me ha dado tiempo a fotografiarlas porque se las han zampado y qué decir de los rollitos suecos de canela.
Recomiendo hacer sólo la mitad de las cantidades de la cobertura, porque es más que suficiente y te evitas comértela luego a cucharadas. Lo de los caramelitos por encima es porque me pareció algo sosa de decoración y no tenía otra cosa a mano. Tengo que repetirla, es muy bueno comer verdura...

Ya saben que una de mis grandes frustraciones (cocinísticamente hablando) venía siendo mis continuos fracasos con el pan. Ahora que mi reverenda abuela me consiguió la harina de fuerza, decidí acometer esta tarea con renovados bríos: primero hice el pan chafao de Canelota, que quedó muy bueno, aunque a mi Churri no leconvenció por lo escaso de la miga, y luego me lancé al pan de molde, tema en el que tengo bastante interés porque mis fieras comen mucho del comprado y a mí me da mucha aprensión cuando leo la etiqueta con la composición. Aunque esa papeleta no me la soluciona la harina de fuerza, que tengo entendido que lleva mejorantes, conservantes, blanqueantes, y demás porquerías.
La primera vez que experimenté la receta de hoy, aunque la textura y el sabor eran estupendos, a poco de meterlo al horno, se me churrascó la parte superior. Ya me aclaró mi madre que, cuando en las recetas pone “la segunda altura del horno” se refieren a la segunda empezando por abajo (y no por arriba, como a mí me parecía tan obvio). Así que, más que cocinarlo, lo gratiné.
Esta segunda vez me quedó de rechupete: color, sabor, tacto…Me siento una auténtica madre campesina con su pan recién horneado.
Mi próximo reto va a ser el hojaldre. Y sin más, la receta:
Ingredientes
180 ml de leche
180 ml. De cerveza o agua con gas
60 grs. De aceite
1 cucharadita de levadura seca
1 y ½ cucharadita de sal
500 grs. De harina de fuerza
Se vierte la leche, el aceite, la cerveza y la sal. Programar un minuto, 40º, vel.2
Añadir la levadura. Programar 10 seg.vel 3
Añadir harina 20 seg., vel.6
Amasar a vel. Espiga 3 minutos (cuando va a terminar el tiempo, espolvorear un poco de harina para que se despegue la masa del vaso).
Tapar el vaso y dejar hasta que doble el volumen (una hora, más o menos). Igual que con las demás masas, no hay que tener prisa.
Espolvorear la mesa con harina, amasar un poco para quitarle el aire y darle forma de rulo. Meterlo dentro de un molde de cake engrasado con margarina (o mantequilla, que era lo que yo tenía), apretando para que llegue a todas las paredes del molde. Dejar levar de nuevo, más o menos otra hora.
Pincelar con huevo batido o leche.
Poner en la segunda altura del horno (CONTAR EMPEZANDO POR ABAJO) a horno precalentado a 200º, con calor arriba y abajo, unos 40 minutos.Si se tuesta durante la cocción, taparlo con papel de aluminio.
Sacarlo, y en una rejilla pulverizar con agua y leche,enrollarlo con paños de cocina y dejarlo enfriar. Yo suelo prepararlo por la noche y dejarlo tapado hasta la mañana siguiente, para desayunarlo con tomatito y aceite. Umm.


Dejamos fermentar a unos 30º C hasta que doble su volumen (unas dos horas y media). A mí no me creció gran cosa, la verdad, pero como parecía esponjosa, seguí adelante.


Como ya les he dicho más de una vez, suelo embarcarme en proyectos muy ambiciosos, que exceden considerablemente de mis escasas habilidades plastico-gastronómicas. El tema de la tarta de cumpleaños de mi Gotita de Chocolate era “el fondo del mar” y la única pizca de lucidez que tuve, fue el comprar con tiempo una Sirenita de plástico, porque sí que fui consciente de que no sería capaz de modelarla yo misma. El resto fue pura improvisación y osadía: el bizcocho era un Brownie delicioso de chocolate blanco, receta de Megasilvita. Primer error: doblé los ingredientes de la receta (usé nada menos que ocho huevos,) con la consiguiente dificultad para que se integraran los ingredientes y ya ni hablamos del tiempo de horno que necesitó, para descubrir, al partirlo para hacer las capas, que estaba algo crudo por dentro.
Segundo contratiempo: un bizcocho tan compacto debería haberlo empapado más de almíbar.
Con el relleno (dos capas de Nocilla) y el “pegamento” de la cobertura (dulce de leche Capitán Gaucho, porque después de aquella vez que se me desbordó la thermomix, le he cogido miedo al casero) no tuve problemas.
Ahora bien, ¿qué me llevó a experimentar con el fondant de nubes para la cobertura?¿Que a los niños y a muchos mayores no les gusta el mazapán, o más bien mi irresistible atracción hacia el peligro? Fundí las nubes en el microondas y las mezclé con una considerable cantidad de azúcar glass, superando mi aversión a lo superdulce del asunto. Luego dividí la masa en tres y las teñí con colorante en polvo para hacer estrellas y caballitos de mar, caracolas y algas. Me resultó bastante laborioso porque el tal fondant se pegaba que no veas, pero casi nada, comparado con la cobertura azul, que se agarró al rodillo y no lo soltaba por más que la apaleaba. En mi rescate vinieron mi hermano Peque y mi hermana
Nosotros no solemos "recibir". Después de que nacieron nuestras fieras, no sólo no tenemos tiempo, sino que nos puede el agotamiento. Por eso nos hemos vuelto asociales y asilvestrados. De una forma espontánea surgió el otro día la idea de invitar a una pareja a cenar, y antes de pensarlo demasiado y que nos vencieran los contras, los llamamos y quedamos. Se imponía la necesidad de que los platos fueran poco elaborados, porque a nuestras prisas habituales se une el que estamos esclavizados tooodas las tardes por las clases de natación. Puedo decir que la elección fue acertada: cóctel de bienvenida (cava con zumo de piña, simple pero delicioso), acompañando unas tostaditas de la pasta de atún del libro de la thermomix que nos gustó muchísimo y se hace en un pis pas. De plato fuerte, solomillo de cerdo relleno de paté mezclado con almendras peladas tostadas, envuelto en beicon y acompañado de ciruelas pasas y pasas, receta de Canelona, por supuesto. Muy fácil y resultón. Para beber, sangría. Era la primera vez que la hacía, pero quedó tremeeenda.
En definitiva, que al día siguiente estábamos bastante perjudicados, porque estas panzadas son excesivas para nuestros ajados cuerpos, aunque reconforntante para nuestros gastados espíritus.

Me hubiera gustado conmemorar un nacimiento y dos cumpleaños de mi familia con una receta mejor, pero creo que esta tarta no es muy espectacular y, además, me quedó mejor la primera vez que la hice, el año pasado. El caso es que quería publicar algo ya, porque, aunque seguiré trabajando hasta agosto, donde voy a estar no tengo Internet.
En primer lugar quiero celebrar el nacimiento de mi sobrino Nacho, que llegó felizmente el 31 de mayo, y al que hemos conocido este fin de semana.
Luego, el cumpleaños de mi hermano el pequeñín, quién lo iba a decir, parece que fue ayer cuando nació y ahí lo tienes, hecho ya un hombrecito. Cualquier día se nos independiza y todo. Felices 29, Peque.
Y por último, pero no menos importante,el cumpleaños de la Enfermera nómada. Intenté preparar algo con tiempo, teniendo en cuenta que no debía llevar juntos chocolate y frutos secos, pero al final, con el zafarrancho de trabajo, vacaciones escolares, y otros varios,como siempre, no me dió tiempo.
En fin, que si puedo, intentaré poner alguna recetilla con la que me sienta más satisfecha, pero de momento aquí queda eso.
Tarta de melocotón
Ingredientes:
Para la base:
Galletas Digestive Yo usé una bolsita menos tres galletas)
Mantequilla
Triturar las galletas y añadir la mantequilla fundida. Forrar con esto la base de un molde desmontable y poner en el congelador.
Para la crema
1 lata de leche condensada
1 lata de leche evaporada
2 latas de mango en almíbar (yo puse melocotón porque no encontré mango)
2 sobres de gelatina de limón
Poner el almíbar de los melocotones, la leche condensada y la leche evaporada en la Thermomix
Añadir la gelatina de limón y batir unos segundos hasta que esté completamente disuelta. (a mí me pareció que sabía demasiado a gelatina de limón. Si vuelvo a hacerla creo que pondré sólo un sobre).
Añadir el melocotón y triturarlo
Verterlo sobre la base de galletas, taparlo con algo para que no coja sabores de la nevera y dejarlo cinco o seis horas o toda la noche.
Para la cobertura
Mermelada (de albaricoque, por ejemplo) .
Deshacer la mermelada en el fuego. Si es de alguna fruta que tenga granillos o pelos, colarla, antes de echarla sobre la tarta. Dejar cuajar.
No se llamen a engaño. El título de hoy no tiene relación alguna con el triunfo del Barça, que la verdad, me resulta indiferente. Yo crecí en un entorno no futbolero, con predominancia absoluta de mujeres en una época entrañable en la que a la inmensa mayoría no nos gustaba el fútbol, y con un padre al que los deportes no le interesa(ba)n nada. Además, me casé con un hombre que también pasa absolutamente del tema balompié.
En este tiempo sin publicar, no crean que he estado sin hacer experimentos. Como soy la clásica madre ultraprotectora preocupada, he estado investigando el tema de las galletas y los bollos para intentar que mis Pirañas lleven de desayuno algo que no contenga grasas tutisaturadas, glutamatizadas, y llenas de todo tipo de conservantes y saborizantes. Primero volví a intentar la receta de los enrollados azucarados de Atina, de Mundorecetas, que la primera vez me salieron de pena y esta vez, versión Canelona, me quedaron tan bien, y tuvieron tal éxito de crítica y público, que no hubo tiempo a hacerles la foto para ponerla por aquí. y las galletas con cobertura de glasa también me las sacaron de las manos. Por eso, mi Estilista de Comida- Personal Photographer y yo nos apresuramos a hacer estas fotos tan pronto sacamos los bollos del horno. Hoy están deliciosos, pero ¡cómo estaban anoche! con esa miga esponjosa deshaciéndose en la boca......
Mi hermana la Primeriza de Parto Inminente me ha prohibido que le hable de todo este rollo bollo, que no puede seguir este ritmo.
La receta de hoy la saqué del blog de Canelona, pero no recuerdo cuál, porque cuando lo imprimí me salté el nombre. Yo le introduje unas pequeñitas variaciones. Dejé la masa levando por primera vez y me fuí a trabajar. Cuando volví, cuatro horas más tarde, se había esponjado tanto, que había levantado el cubilete y se desbordó por la tapa de la TH. me dió la risa, pero me pareció buena señal.
Ingredientes
120 ml. leche A TEMPERATURA AMBIENTE
140 grs. azúcar glass
3 huevos A TEMPERATURA AMBIENTE
500 grs. harina de fuerza (yo le puse 400 de harina corriente y 100 de fuerza, que eran los que me habían sobrado de cierto pan de molde fracasado del que ya les hablaré otro día).
1 sobre de levadura de panadería (yo le puse 2, marca Vahiné).
90 grs. mantequilla A TEMPERATURA AMBIENTE
1 cucharadita de sal
1 huevo (Canelona pone mantequilla fundida)
Chispas de chocolate
Poner los huevos, la leche y el azúcar en el vaso 2 min., 40º, vel.2
Añadir la harina con la levadura y amasar V Espiga 4 min. (tengo que reconocer que se me agobió un poco la th, parecía que no podía con la masa).
Por el bocal añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y la sal y amasamos 5 min. Vel. Espiga.
Dejar levar hasta que doble su volumen.
Volver la masa a su tamaño inicial (lo que llaman desgasificar). Dividir en 12 bolas. Aquí Canelona los unta con mantequilla fundida. Yo no lo hice, sino que les clavé las pepitas de chocolate.
Dejar levar hasta que doblen otra vez su volumen (unas dos horas).
Aquí Canelona vuelve a untarlas con mantequilla fundida, yo las barnicé con un huevo batido.(No sé decir por qué, la verdad).
Hornear a 180º durante +- 25 min. Cubrir con papel de aluminio a media cocción.

Nueva decepción para quiénes bajo este título esperaban una receta exótica, fácil y reconfortante de caldo de algún tipo, animal, vegetal o mineral. Me gustaría hacer como mi gurú, Canelona, cuya página consulto cada mañana cual Biblia doméstica, porque es una auténtica fuente de inspiración para la comida diaria. Pero unas veces porque en casa repetimos todas las semanas los mismos platos, otras porque mis bestiecillas ni soñando se comerían los que a mí me gustaría experimentar (una no come verde, a otra no le gusta la comida "artística", hay quien no tiene la dentadura completa...) y muchas porque mi santa madre y mi bendita abuela nos envían Ayuda Humanitaria, el caso es que en contadas ocasiones dispongo de receta útil y foto que publicar.
Esta vez no hay receta, porque la de la tarta tres chocolates ya la había puesto. También soy consciente de que no es ninguna obra de arte, pero fue el cumpleaños de la Bribonzuela Rubia, y quería que vieran que con unos cuantos adornitos es suficiente para contentar a los niños a los que les gusta la "Artesanía materna".
Le puse una barricada de Fingers de Cadbury, unos huevos de colores de chocolate, unos anisitos de colores, un par de chupetes en forma de corazón y una Hello Kitty de nubes. Ideal para quiénes no gustan del fondant ni el mazapán (aunque no es nuestro caso). Por supuesto, madres más apañadas y más profesionales obtendrán mejor resultado, pero como cada una es la reina de su casa,....yo no tengo competencia por aquí.

Antes pensaba que “mi presentadora” me había recomendado tener todos los ingredientes preparados antes de empezar a hacer la comida, para acortar el tiempo de elaboración. Con el tiempo me dí cuenta de que así también se evita la desagradable sorpresa de descubrir que falta uno de los esenciales cuando ya tienes la receta a medio hacer. Y ayer caí en que, teniendo los ingredientes a la vista, hay menos riesgo de que te olvides de añadirlos, como me pasó con el "bizcocho de chocolate rico" de Auro, al que no le puse ni una chispita de azúcar porque estaba pensando en varias (otras) cosas a la vez.
En cuanto a la foto, ciertamente el aspecto poco prometedor de este aperitivo no se corresponde con su delicioso sabor. Aconsejo recordar que “el físico no lo es todo”, que “la belleza está en el interior”, y otros aforismos semejantes, y animarse a hacerla.
Falso paté de centollo
Ingredientes
1 lata de mejillones al natural, con su líquido
2 huevos duros
3 anchoas
4 palitos de cangrejo si son de los grandes u 8 si son de los pequeños
1 chorrito de vino blanco
2 cucharadas de mayonesa
Primero se trituran los mejillones. Se les añade el agüilla, los huevos, las anchoas y los palitos. Se pica bien, pero no demasiado. Debe quedar con algunos tropezoncillos. Mezclar con la mayonesa y el vino blanco. Enfriar.
Mi intención, después de tanto enturrie de dulce, era poner una receta de un entrante, muy aparente y exitosa que experimenté en Navidades. Ya había escrito incluso la noticia, pero mi Asistente personal y Fotógrafo de Cabecera, se negó, después de haber llegado a sus oídos un comentario hecho por un elemento subversivo, perteneciente a mi más cercano entorno familiar, que dijo que sus fotos hacen parecer poco apetitosa mi comida. Así que, no sé si borró o escondió su foto y mi noticia, pero no la pude subir al blog. Encima, está empeñado en que le eche glicerina a la comida, porque leyó en una revista de fotografía que queda más fotogénica. Puajj.
Como sigo en mis trece de fingirme madre- reina del hogar-diosa doméstica, probé a hacer estas galletas sin conservantes ni colorantes, para que las llevaran mis corrupias al colegio.
El primer intento, nulo. Aunque se podían comer, para mi gusto (y para el exigente paladar de mi hija mayor) estaban demasiado dulces, y además, quedaban como escachadas y arrugadas (para usar una expresión muy de aquí :"fuñías").
No me rendí. La siguiente vez hice dos cambios en la receta: uno voluntario y el otro por causa mayor. El voluntario fue reducir la dosis de azúcar (idea brillante) y el forzoso fue sustituir parte de la harina de repostería por harina flor (o bizcochona, ya saben, la que lleva levadura incorporada), porque siguiendo mi método habitual de no comprobar si disponía de todos los ingredientes antes de empezar a cocinar, ya tenía todo mezclado y era como las 10 de la noche, cuando descubrí que no me quedaba harina de la normal y tuve que poner de la otra. Genial, porque sepan que, para ser unas modificaciones hechas por una aprendiza, quedaron "del 10". No sólo nos gustaron mucho a nosotros (yo me comí ni se sabe cuántas), sino también a las maestras, todas querían la receta. Eso sí, la Domadora de Nuestras Fieras dice que hacerlas sin thermomix es un engorro. En cambio con LA MÁQUINA se hace en un tris. Y sin más, la receta.
GALLETAS DE CHOCOLATE / CHOCOLATE CHIP COOKIES (de cati)
* Azúcar moreno (125 g)
* Azúcar (125 g)
* Mantequilla (125 g) A TEMPERATURA AMBIENTE
* 2 Huevos A TEMPERATURA AMBIENTE
* Vainilla (1 cucharada) Yo, un chorrito, porque la que tengo es líquida.
* Harina (340 g) Yo, 220 de harina normal y 120 de harina flor
* Bicarbonato (cuchara de café)
* (150 g) de chocolate chips (piezas de chocolate) Ó 1 tableta de chocolate de
leche Nestlé (se corta en piezas pequeñas) Yo le puse a ojo el chocolate que me pareció.
Pon los azúcares y la mantequilla en el vaso. Mezcla vel. 3 unos 30 segundos hasta que esté cremoso.
Pon los huevos y mezcla vel. 3 hasta que esté mezclado (15 segundos).
Pon la harina, vainilla, y bicarbonato ( y un poco de sal si la mantequilla es sin sal). Mezcla todo bien.
Añade el chocolate y mezcla vel. 1ó 2 hasta que estén bien incorporados.
Precalienta el horno a 180º (arriba y abajo). Forma bolas (tamaño trufas) y pon sobre papel de horno o silpat en una bandeja de horno. Pon las que quepan, dejando un espacio de unos 5 cm. entre ellos (si no, se unen).
Pon en mitad del horno durante 8-10 min.
Hay que vigilarlas para que no se cocinen demasiado.
Sácalas en el momento en que se empiecen a dorar si las quieres blandas. Aunque parecen muy blandas así, cuando se enfrían quedan más duras. Si se prefieren más crujentes deja que se doren más. Yo las suelo poner unos 15 minutos, pero parece que eso depende del horno de uno.
Estas galletas son muy buenas recién hechas. Yo suelo hacer la masa y guardar lo que no necesito en un tupperware y uso poquito a poco.

Soy consciente que esta tarta parece la obra en plastilina de una niña de cuatro años, y que más que el castillo de una princesa, es la casa de los Picapiedra. ¿Qué por qué entonces lo pongo para que lo vean?. Pues porque estoy muy orgullosa del montón de horas que le dediqué para que mi hija tuviera lo que quería y pudiera decirle a sus amigas que lo había hecho su madre. Y punto.
Una serie de cosas presagiaban la catástrofe: me obstiné en volver a intentar el brownie de chocolate de Megasilvita para el piso de abajo. No sé si el molde era demasiado grande, el caso es que no subió lo que yo esperaba, y encima la superficie se cuarteó y se desmoronaba, con gran regocijo de Segunda, que se iba zampando a escondidas todos los cascotes que caían (y los que no).
En mi proyecto inicial el piso de arriba (conocido en el mundo de las tartas decoradas como “copete”) era de bizcocho de mascarpone. Me las prometía muy felices porque había conseguido el dichoso queso ése, y el bizcocho había subido más o menos, y cuál no sería mi sorpresa cuando al partirlo para rellenar las capas las capas, me lo encontré todo crudo por dentro. Tuve que hacer a toda pastilla un msc (recuerdo: Madeira sponge cake) para sustituirlo.
El dulce de leche de la cobertura se desbordaba continuamente de la thermomix. Opté por hacerlo en el fuego y me quedó muy líquido. Carrera al supermercado para comprar del de
El mazapán que hice en la primera tanda únicamente alcanzó para cubrir el piso de abajo. Como tenía hinchadas las rodillas (y, por qué no decirlo, a esas alturas, también las narices), me fui a descansar y cuando volví se había endurecido y no pude pasarle la pala alisadora Wilton que me dejaron los Reyes. Aprendí la lección y por eso me quedó más liso el segundo piso.
Ya no me quedaba tiempo para hacer otro bizcocho para la torre, así que, impostora como soy, le puse un brazo de gitano prefabricado. Mucho menos daba tiempo ni ganas a hacer más mazapán, así que la dejé sin forrar.
Eso sí, quedó bastante apañado el complemento floral de pasta de mantequilla verde (comprada, no artesanal, de sabor estaba buena, no es repugnante como el fondant) y las rositas de fondant que tan poco a poco estuve semanas preparando.
A última hora me merqué el cucurucho de helado que corona la torre (de Pisa parece, por lo torcida) y le puse la guirnaldita.
Evidentemente no podía hacer yo misma las figuras de los muñecos y coloqué los únicos que encontré en una juguetería. El príncipe es el más feo de los que había, pero me pareció el más varonil. Mejor un príncipe de cuento que un cuento de príncipe.
Y eso es todo. La foto no es, desde luego, de las mejores que ha hecho el Artista Polivalente, porque teníamos que irnos a toda prisa a preparar la fiesta, pero así se ven menos los defectos. Y puedo decir y digo que estaba deliciosa y a los niños les hizo mucha gracia.
Creo que ya comenté una vez que no se me dan nada bien las cosas propias de una madre de verdad (lavo fatal, plancho peor, no sé coser ni subir vueltos,y ni siquiera me asiste el sentido común.....), por éso ando siempre buscando la manera de distraer la atención de mis fieras hacia otras actividades con las que darles el pego. Con las manualidades más o menos lo voy consiguiendo porque me planteo metas modestas, pero con la cocina...: El horno me boicotea, la levadura va a su rollo, mi Mediana no come nada verde, lo que hoy les apasiona mañana les repugna... En fin, que nunca se sabe como va a resultar el experimento. Además, yo soy de esas personas que se desaniman si no les sale bien ya la primera vez.
Como se acerca el cumpleaños de Primera, decidí empezar a practicar con lo de las tartas, porque sus expectativas son desmesuradas y su confianza en mis habilidades, injustificada además de desproporcionada.
Con la vida caótica que yo llevó, decidí hacerlo por fases para que no se me acumulara el trabajo. Menos mal. Lo primero fue modelar las rosas con la pasta fondant que me regalaron los Reyes. Seguí las instrucciones de un foro increíble (el del Alma Errante). Suena místico, pero es de cocina de la buena. Creo que me quedaron bastante monas A pesar de que temía que la tarta me quedara ñoña. Sin duda se debe a que el fondat era de colores tales como eran "neon pink", "neon yellow",... Las guardé en una bolsa de plástico bien cerrada para que no se endurecieran.
El primero de los bizcochos ensayados fue el Brownie delicioso de Megasilvita. Desde luego, hacía honor a su nombre, pero, tal vez haya usado un molde demasiado grande, porque no subió lo suficiente para poder ponerle varias capas de relleno.
Con el siguiente (Madeira Sponge Cake) sí que tuve éxito. Luego lo empapé con un almíbar delicioso preparado con una piel de límón y un palito de canela, y lo rellené con una ganaché (toma término de especialista) de chocolate negro.
El dulce de leche lo hice en la thermomix, por supuesto. Sólo lleva leche, azúcar (moreno y blanco) y un poco de bicarbonato. Cuando lo saqué estaba casi líquido, pero al poco rato se podía pegar azulejos con él. La cuchara se mantenía de pie en el centro del bol. Bromas aparte, de sabor estaba imponente.
La cobertura la hice de mazapán, que me encanta. También la thermomix, claro. Y tuve un golpe de suerte increíble: la estiré con el rodillo entre dos papeles de horno, y luego la enrollé en el mismo rodillo y la coloqué sobre el bizcocho Y ME QUEDÓ PERFECTAMENTE LISA Y SIN ARRUGAS, con excepción de un plieguecito de nada en un lado.
Aunque tenía pensado una decoración más ambiciosa, con un lazo de paquetería bien pomposo en lo alto de la tarta, tuve un tropezón con el fondant (nunca mejor dicho, porque se cayó y se partió) y tuve que improvisar lo que ven en la foto. Me quedó simpática ¿no les parece?
Por cierto, las diosas domésticas dicen que el fondant tiene un sabor extraño que no gusta a todo el mundo. El que yo usé, marca Wiltons, no sabe a nada al principio. Luego sabe a esos chicles baratejos y termina dejándote un regusto químico, perfectamente comprensible cuando lees de qué está hecho. Total, que yo, ni muerta me lo como, pero mis indomables y mi Informático de cabecera lo encontraron bueno.


Esta es una receta que lleva cierto tiempo, pero es muy sencilla.
Ingredientes:
Unos 16-18 Mejillones tigre hechos como acostumbren (yo los hago al horno, no fritos)
Tarta de queso (cuatro huevos batidos con 2 botes de queso Quark y un bote de leche condensada, horneado en un molde untado de caramelo líquido).
Pollo o pavo en tiras
Papas para freír
Curry
El día anterior a cuando pretendas comer el pollo, haz los mejillones y la tarta de queso. Al día siguiente, cuando tus Pirañas se hayan zampado casi todos los mejillones te dirás que en qué estabas pensando cuando decidiste poner esos mejillones como plato único y le dirás a tu Churri que no hay nada para comer. El, queriendo ayudar, traerá el pollo y se devanará los sesos buscando una receta en la que emplearlo. Decide freír el pollo de forma sana en esa reluciente Actifry que me dejaron los Reyes, y a continuación, en un ataque de inspiración, hacer papas al curry siguiendo la receta del libro de Actifry. Como las dichosas papas tardan 40 minutos en hacerse, a estas alturas ya no tienes hambre porque te has liquidado los pocos mejillones que quedaban y devorado casi la mitad de la tarta de queso. Menos mal, porque el pollo está helado y las papas con curry saben rarísimo.
P.D. La foto es de la primera comida que hicimos con

Titulo esta noticia como "me pueden las masas", no en referencia a mi (hipotética) legión de (silenciosos) admiradores, sino porque, a pesar de mis reiterados fracasos con ellas, no cejo en mi empeño y sigo probando recetas de pan casero, pan de molde y bollería variada. Eso sí, ya desistí del empleo de harina de fuerza, porque tengo aburridas a mis hermanas, que viven en sitios mejor abastecidos y no han conseguido encontrarla. Además, si resulta que me sale bien empleando la de fuerza ¿qué tendría que hacer? ¿Encargarles sacos de 50 Kgs.para tenerla a mano? No lo veo operativo.
Como todavía hay bastantes calabazas disponibles y esta receta me parecía muy prometedora, decidí poner en riesgo mi salud y mi autoestima, y me lancé a hacerla. Mi Asistente Personal se venía resistiendo a colaborar en la "descascaración", porque dice que está hastiado de tanta calabaza ( y cuándo podré entonces probar la receta de los ravioli con calabaza y requesón?). Así que a la Agente Tóxica tuve que pelarla yo misma, armada de dos bolsas de plástico, de forma que mi sensible organismo no entrara en contacto con la cáscara dañina. Tiene su aquél lo de manejar el pelaverduras con las manos envueltas, no crean.
Me escocieron un poco los ojos, así que me asaltó la duda de si en realidad serían vapores tóxicos emitidos por la calabaza y no su piel lo que me provocó la hecatombe cutánea y ocular de la última vez.
Puse la cantidad adecuada de harina, le dejé su tiempo al "levado" (jo, hablo como una cocinera de verdad. Ya sólo falta que cocine como una cocinera de verdad), acerté con el tiempo de horno, y... Voilá, me quedaron estos bollitos tan ricos, que ni yo me lo creo. Cuando los ví en el horno, tan hichaditos y esponjosos, casi lloro de satisfacción. Y éso que se me olvidó barnizarlos con la clara de huevo que había reservado con este fín. A pesar de todo, quedaron bonitos y sabrosos. Mis gourmets de andar por casa los probarán en el desayuno. Me siento como esas actrices antigüas que esperaban las críticas de los periódicos a la mañana siguiente de su actuación. ¿No han visto las películas en que se ven esas escenas? Pues a mí me gustan mucho.
Panquemaos de calabaza (receta de Noradebon)
Ingredientes:
120 grs. de azúcar (si la calabaza está poco dulce, añadir 20 grs. más) Este fue mi caso.
1 piel de limón
250 grs. de calabaza hervida y escurrida. Yo la puse 15 min en el microondas a máxima potencia.
40 grs. levadura fresca. Yo puse 3 sobres de levadura seca de panadería
50 grs. de aceite
3 cucharadas de anís. Yo supongo que cuando dice cucharadas quiere decir soperas, pero yo las puse de postre. De un bote que ponía anís ¿verde?
3 huevos (reservar la clara de uno para pintar los bollitos)
500 grs. de harina
1 pizca de sal
Poner el azúcar y la piel de limón en la thermomix, 5 seg. vel. Turbo
Luego la pulpa de la calabaza 10 seg. vel. 4
Incorporar aceite, anís y huevos 15 seg. vel. 4
Añadir la harina y la sal 2 min. vel. Espiga
Puede que haya que añadir más harina. La masa debe quedar algo pringosa, pero manejable para poder darle forma. Yo añadí un poco, ví que no la podía despegar de la th. y fuí añadiendo y amasando de poco en poco hasta que me pareció tratable. De todas formas, parte se te queda en las uñas.
Dejar levar hasta que doble el volumen. Yo la puse en un recipiente dentro del microondas, apagado, claro, tapada con papel film y paños de cocina limpios, durante algo más de una hora.
Dar forma y dejar levar por segunda vez (pues otra hora, por lo menos)
PINTAR CON LA CLARA DE HUEVO QUE TENÍAMOS RESERVADA.
Espolvorear con azúcar y canela.
Hornear a 200º al principio (yo precalenté el horno, no sé si había que hacerlo porque en la receta no lo ponía) y luego bajar a 180º durante 15/20 minutos. Yo lo tuve algo más.

Créanme si les digo que esta carne mechada no tiene nada que envidiar a las que sirven en las areperas. No es mérito mío, todo el trabajo la hace
Yo no suelo ir a las reuniones, porque me pilla lejos, no me cuadran los días y las horas, y porque, a pesar del desparpajo que finjo habitualmente, en realidad soy muy tímida y me da pavor estar en un sitio lleno de gente que no conozco. El caso es que la última vez me armé de valor y fui a una, porque tenía interés en saber si el quesillo podía hacerse al Varoma, y en conseguir la receta de la carne mechada, porque Barbie Tos quería arepas a toda costa.
Casualidades de la vida, una de las recetas que hicieron en la reunión fue el quesillo. No me convenció mucho la receta, porque a mí me gusta que quede denso, y aquél, aunque sabrosísimo, era del tipo “temblón”.
Al final, haciendo un esfuerzo sobrehumano (aunque parezca increíble en alguien que se gana la vida hablando en semipúblico), levanté la mano y pregunté si me podían dar la receta de la carne mechada. Sorpresa general: “peero.. ¿no tienes la receta?” Por lo visto, cualquier ama de casa que se precie sabe hacer carne mechada. Esto confirmó mis peores temores. No sólo soy una cocinera impostora, es que también soy una mujer de pega!! Eso sí, allí se pusieron todas a copiar la receta como locas, señal de que no la tenían.
Cuando la hice la primera vez, tuve que superar otro escollo: el carnicero. Cuando uno escucha la lista de ingredientes de las recetas de los cocineros de la tele, por ejemplo se da cuenta de que viven en grandes ciudades y van a mercados o supermercados buenos. Aquí cuando el ingrediente hay que pedirlo en lugar de cogerlo, más vale que sea de andar por casa, porque si no lo conocen, no se limitan a decir “no hay”, sino que te tratan como si estuvieses pidiéndoles kryptonita. Para una aprendiza insegura como yo, es mortal. Eso fue lo que me pasó cuando pedí “colita de cuadril”, porque no me acordaba que la otra alternativa (quizás más conocida) era “falda”, y encima tuve que escuchar la historia de lo que le contestó a una señora que le pidió solomillos de pollo para hacer una receta de Arguiñaño. Terminé por decirle para qué la quería y me dio lo que él consideró conveniente.
No necesariamente hay que comerla con arepas (que me quedan más bien regular). También se puede comer con arroz, fideos chinos, de soja, cous-cous,…
La guasacaca no la he hecho, pero también me dio la receta una que tenía pinta de cocinera experta.
Carne mechada
Ingredientes:
Un poco del caldo de cocción
150 grs. de pimiento verde
150 grs. de pimiento rojo
150 grs. de cebolla
2 dientes de ajo
400 grs. de tomate natural triturado previamente (o natural de bote)
50 grs. de aceite
Sal o 1 pastilla de caldo de carne
Pimienta, laurel (yo pongo una hoja), comino, pimentón dulce, tomillo y orégano.
Una vez cocinada la carne, cortarla en trozos del largo que se quiera la hebra. Ponerlos a deshebrar en la thermomix: 3 segundos, giro a la izquierda, velocidad 4. (Yo prefiero deshebrarla con las manos, se quita mejor la grasa.) Reservarla.
Hacer un sofrito con el aceite, los pimientos, sal, la cebolla, el ajo, tomate y las especias (no se corten, pongan un buen puñadito) 7 minutos, temp. Varoma, vel. Cuchara. Triturar a vel. 6 unos segundos.
Añadir la carne, y un poco del caldo de cocción (yo pongo unos 100 grs.). Cocinar 20 min. Temp. Varoma, giro a la izquierda, vel. Cuchara.
A mis bestezuelas no les gusta la comida de fantasía (como los huevos rellenos o la ensaladilla), ni las verduras disfrazadas. De nada me sirven esas recetas “ideales para que tus hijos coman verdura”. Si no queda otra que comer verdura, que sea en puré. Eso sí, lo anuncio con antelación, para que protesten todo lo que necesiten antes de sentarse a la mesa y luego se lo coman sin más ceremonia. Es muy propio de Segunda el comentario “me encanta, yo no quiero”.
Yo me siento muy hipócrita obligándolas a comer verdura, porque a mí tampoco me gusta, y, no es una excusa, no me sienta nada bien. Sin ir más lejos, aquí estoy escribiendo ésto, con los ojos completamente hinchados, la conjuntiva enrojecida a más no poder, y unos cercos negros, por lo que yo creo que es una reacción alérgica a la piel de la calabaza. Nunca me ha pasado nada por comer la pulpa, pero ya un par de veces me había salido sarpullido en los brazos por tocar el tallo (y tal vez la piel). Y los calabacines y las berenjenas (sobre todo con piel) me producen un picorcillo en la boca que alguna vez ha querido terminar en labio hinchado.
El caso es que, a mí, la textura de los purés o “cremas” me parece desagradable. Y enteras, o en potaje consigo tragar alguna como la zanahoria o la chayota, pero de ninguna manera la muy olorosa coliflor, de sabor indisfrazable; las potentes coles de Bruselas o esa verdura absurda: el brócoli. La calabaza (todavía me quedan tres en casa, e innumerables en casa de mis suegros y en la de mis padres) sí que se presta a muchas preparaciones, tanto dulces como saladas, sin apabullar con su sabor. Ya les había hablado del bizcocho de calabaza y puse la receta del rissotto. La de hoy está muy requetebuena. Es del blog “
Debo decir, que el incidente de hoy se produjo haciendo una receta que seguramente no publicaré porque, además de haberle cogido una momentánea aversión a la supuesta culpable de la pinta que tengo hoy, no promete nada bueno, ni por su aspecto, ni por su olor. Qué desperdicio.
Falsos canelones de ragú y calabaza
Ingredientes
1.-Para el relleno
500/700 grs. Calabaza cortada en daditos (a mí me gustan bastante pequeños)
250 grs. carne molida
Vino blanco seco
sal, pimienta, tomillo
1 guindilla
1 poco de cebolla troceada
1 bote de tomate troceado
2.-Para los falsos canelones
125 grs. Harina
2 Huevos
5 grs. sal
10 grs. mantequilla fundida
250 ml. de leche
3.-Bechamel (yo la hice con la receta del libro de la thermomix)
4.-Queso fontina ¿¿?? (Según ella se pueede sustituir por Appenzeller ¿¿??) Yo le eché una mezcla de Gouda y uno blanco que ni sé cómo se llama.
Mezclar bien todos los ingredientes de los falsos canelones cuidando de que no se formen grumos. (Yo lo metí en la thermomix y batí como para crepes). Dejar reposar la masa una hora.
Para hacer el relleno, sofreír la cebolla en unas cucharadas de aceite, añadir la carne y saltearla hasta que cambie de color. Añadir un chorro de vino blanco y dejar que se evapore y luego añadir la calabaza, el tomate, la guindilla y el tomillo. Salpimentar. Dejar hasta que el tomate ya no tenga agua, a fuego medio. (la verdad, yo tuve que tirar parte del agua porque aquéllo no se consumía).
Untar con aceite una sartén (dice Mónica, de La Zuccheriera, que de 15 cms. de diámetro), calentarla al fuego y hacer unas crepes no muy finas.Yo diría que no tan finos como los crepes ni tan gruesos como una tortita. A mí me quedaron unos más gruesos que otros, y prefiero los que quedaron más finos.
Mezclar unas cucharadas de bechamel con el ragú y rellenar las crepes, enrollándolas como si fueran canelones. Colocarlas en un recpiente de horno previamente forrado con papel vegetal mojado y bien estrujado.
Cubrir los falsos canelones con más bechamel y con el queso y gratinar en el horno hasta que la superficie esté doradita y churruscante.

Mis fieras han ido cayendo enfermas, una detrás de otra, a partir del viernes pasado. Con fiebre alta, infecciones de garganta, mocos en cantidad y una generosa ración de tos. Para agradecer a mi vecino, el Dr. Rino, sus visitas filantrópicas a domicilio y el interés que ha demostrado por ellas, decidí hacerle unas galletas, famosísimas en los foros de cocina, donde se conocen como “galletas blanco y negro” o “galletas Maktub”, por la persona que las introdujo en nuestro universo gastronómico.
Esta vez no cometí la imprudencia habitual de experimentar algo nuevo, con el consiguiente resultado incierto o catastrófico, sino que opté por éstas porque la semana pasada desaparecieron a poco de hacerlas, de lo estupendas que estaban. Y éso que, como ya dije una vez, las galletas al horno no se me dan nada bien.
Mi churri propuso que hiciera el doble de masa para poder echarnos nosotros al coleto unas cuantas. Y así lo hice. La familia entera participó en la fase de darles forma y rebozarlas en azúcar glas. Fue entrañable, pero imagínense cómo quedó la cocina.
Estas galletas padecen del mismo efecto que los “fritos”: si comes una, después no puedes parar. Podrían llamarse también “galletas de Adviento”, porque le sirven al cuerpo como entrenamiento para los excesos de
Por cierto, al Dr. Rino y esposa les entusiasmaron ( y a
Ingredientes:
250 grs. Chocolate (yo, habitualmente, uso Nestlé Postres, pero ayer no había en el súper, así que lo hice con Tirma Postres y Nestlé negro)
55 grs. Mantequilla
2 huevos medianos
100 grs. azúcar
210 grs. harina
½ cucharadita de levadura
Una pizca de sal
Vainilla en polvo (yo le pongo un chorrito de la líquida, que es la que tengo)
Azúcar glass (muucha. Yo me quedé sin ella y tuve que hacerla en la th).
Se derrite el chocolate en el microondas, de 30 en 30 segundos a máxima potencia, removiendo entre una vez y otra para que no se queme. En la receta pone que puede hacerse al baño maría, pero a mí me parece un rollo.
Cuando esté derretido todo el chocolate, añadir la mantequilla, y remover para que se funda.
Batir bien los huevos con el azúcar, hasta que quede pálida la mezcla (en thermomix, con la mariposa puesta 3 minutos, temp. 37º, vel 3 1/2. Cuando termine, 3 minutos más a la misma velocidad, sin temperatura)
Añadir al chocolate junto con la vainilla cuando se haya enfriado, y mezclar bien ( vel. 3 unos segundos.)
Añadir la harina mezclada con la levadura y la sal, y batir para que quede la mezcla homogénea, levantando con la batidora la masa del fondo para que le llegue harina,añadir a la mezcla anterior, sin trabajarla demasiado, solo hasta que estén unidas.(En th: Quitamos la mariposa, añadimos estos ingredientes y removemos al 3 hasta verlo todo integrado, será una mezcla muy pastosa, con el frio adquiere consistencia) .
Meter una hora en la nevera, envuelto en papel film. Yo la dejé más tiempo porque tuve que salir.
Después de la hora estará manejable, Si la dejas mucho más tiempo, espera a que se temple un poco, sólo hasta que la puedas moldear como si fuera plastilina, y haz bolas no muy grandes. Rebozarlas generosamente en azúcar glas.
Meter en el horno precalentado a 180º durante 8-10 min. NO MÁS. Cuando las saques parecerá que están muy blandas, pero cuando se enfrían quedan en su punto.

Después de tantos días de sequía literaria, en los que de seguro temieron que me hubiera aburrido del blog y no volviera a deleitarlos con mis experimentos, ¡¡dos días seguidos publicando!! ¿a qué puede deberse este despliegue?.. . A mi fobia a tener que tirar comida porque pasan los días y no les das salida.
El sábado la Crítica Implacable invitó gente a cenar. Y yo, que soy una temeraria, me ofrecí a prepararle rollos de pavo con salsa inesperada. Vale que todo el proceso lo hace la thermomix, pero con mi tendencia natural a la catástrofe, sobre todo cuando quiero quedar bien,el resultado esperable era un desastre, pero no fue así. Parece ser que supere la prueba, por lo menos en lo que respecta a la carne y la salsa, porque aquéllo que ví en un caldero el domingo y que tenía pinta de plástico derretido, según Ella, eran los fideos de soja con los que le dije que acompañara los tales rollos.
El caso es que a la Implacable le espanta la idea de quedarse corta con la cantidad de comida, y compró pechugas de pavo en cantidad, que alcanzaron para hacer tres rollos y sobró bastante, no así los ingrediente del relleno. Los preparé el viernes por la noche, y como me fuí de fin de semana, los trozos de pavo quedaron hasta el lunes en la nevera. Me apetecía probar alguna receta nueva, y dí con ésta, no recuerdo en qué blog, pero su creadora o primera artífice creo que fue Pakyan. Últimamente en los blogs de cocina andan muy indignadas porque dicen que les copian las recetas, espero que nadie se moleste si,además, no cito la fuente precisa, porque miro en tantos sitios que me hago un lío. Según leí esta receta es muy parecida al pollo al limón de los restaurantes chinos. Hace tanto que no voy a uno, que no me acuerdo del sabor.Puedo poner un poco en un tupper y mandarlo al colegio, porque Barbie Tos va a chino como actividad extraescolar. La pena es que, como el profesor no habla español, la clase se lleva a cabo con la mediación de dos niñas belgas que se comunican con él en inglés, y mi Barbie no se entera de nada, no llegaré a saber si el sabor es auténticamente chino o no. Al Artista Polivalente y a mí nos ha parecido muy lico.
Pollo al limón al estilo chino
Ingredientes:
1 bandeja de pechugas de pollo (yo, pavo, y no una bandeja, sino lo que tenía)
Marinado: 2 cucharadas de salsa de soja (yo puse como tres, soperas) y 1/2 cucharadita de sal (más o menos, yo puse la que me pareció).
Rebozado: 2 huevos grandes, 30 grs. de maicena, 1/2 cucharadita de levadura Royal, 1 pizca de pimienta molida.
Salsa: 85 grs. de azúcar, 225 cc. de clado de pollo, 1 cucharada y media de maicena, el zumo de un limón, sal, 3 rodajas finas de limón.
Elaboración:
1.-Poner el pollo a trozos en un bol, cubrir con el marinado y meter en la nevera 30 minutos. (Yo lo dejé más, porque no pude hacer el paso siguiente hasta por la noche. NO PASA NADA).
2.-Batir los huevos con la maicena, pimienta y levadura, y rebozar el pollo con ésto.
3.- Freir el pollo en abundante aceite y cuando esté dorado, sacarlo y ponerlo en un plato con papel absorbente para quitar el aceite.
4.- Mezclar los ingredientes de la salsa, calentar 2 cucharadas de aceite en el wok (que o tienes wok? hasta yo tengo wok!) y cuando esté bien caliente añadimos la salsa, sin dejar de remover. Cuando salgan burbujitas (o, como yo, cuando te parezca), añadir el pollo y mezclar bien 3-4 minutos hasta que la salsa espese. Retirar.
Acompañar con arroz tres delicias, fideos de arroz, fideos de soja, cous cous,...

Había visto esta receta y me pareció tentadora (nunca mejor dicho, porque la leí en el blog de Ana “Delicias y tentaciones”), pero me frenaba el que llevara setas variadas en conserva, porque estaba segura de no encontrarlas por aquí, en la periferia de la civilización, y también el tener que disponer una comida alternativa por si mis fieras se negaban en rotundo a comer tal cosa.
Así que, cuando la lata de setas me guiñó el ojo en el supermercado, al tiempo que mi suegra se quejaba de tener superproducción de calabazas, me pareció una señal de que debía probar a hacerla. Y confluyó una tercer circunstancia: mi santa madre me proveyó de una marinera para las energúmenas, con el consiguiente repelús del Retratista de Insectos, al que no le gusta el pescado en general, pero aborrece el guisado, en particular.
Manos, a la obra, pues, en media hora, ya estaba listo. Tuvimos que hacer algunos cambios, lo que en los blogs de cocina auténticos llaman “tuneos” y en mi caso “apaños”. Las cocineras de verdad encuentran con toda facilidad ingredientes como el mascarpone o el cebollino. Yo, no. A veces hay y otras veces, no. Normalmente lo hay cuando no lo necesito y ni rastro cuando quiero ejecutar alguna receta. Por eso suelo comprar las cosas más pintorescas cuando las veo, por si un día me hacen falta.
En lo que se refiere al mascarpone, una vez lo compré y no me pareció nada de particular, por lo que no dudé en ponerle queso de untar 0% grasa enriquecido con yogur, marca S.. M…..
Al Artista Polivalente y a mí, nos gustó mucho el resultado. Cuando llegué por la noche, ya habían cenado las bestezuelas: Barbie Tos había dejado su plato completamente limpio, pero
Risotto de calabaza y setas
Ingredientes:
1 chorrito de aceite
½ cebolla picadita cebolla (a mí sólo me quedaba un trocito pequeño, acababa de llegar del supermercado y no quería volver, así que sólo le puse ese trocito y fue suficiente)
200 grs. calabaza cortada en dados (a mí me gusta en dados más bien pequeños)
50 ml. vino blanco seco
200 grs. Arroz (dice Ana que grano redondo, tipo arborio o bomba, yo le eché del único que uso, que es vaporizado o qué sé yo, en definitiva, uno corriente).
750 ml. Caldo caliente de verduras (se lo puse de tetrabrick, porque no me daba tiempo a hacerlo y lo calenté en el microondas)
1 lata de setas variadas (100 grs.) , bien escurridas de su agua
1 rama de apio (yo nunca tengo y no lo iba a comprar para esto sólo)
Sal y pimienta
2 cucharadas queso mascarpone (o del de untar, por ejemplo el 0% con yogur)
30 grs. Mantequilla ( me parece mucho. Yo le puse un poco, lo probé y añadí otro poco)
Nuez moscada
Cebollino (mi churri le echó un poco de perejil, que lo único que tienen en común es el color).
Preparación:
Se sofríe la cebolla en el aceite, a fuego medio hasta que esté transparente. Añadir la rama de apio cortada en trozos y rehogar.
Añadir la calabaza y dorar durante varios minutos.
Subir el fuego y añadir el arroz. Rehogar hasta que los granos estén transparentes.
Añadir el vino blanco y mover suavemente para que el arroz empiece a soltar el almidón (¿¿??) mientras se evapora el alcohol.
Añadir las setas y salpimentar.
Añadir un cucharón de caldo, mover hasta que se consuma, añadir otro cucharón de caldo, moviendo hasta que se consuma, y así hasta que se acabe (unos 15-17 minutos).
Una vez que el arroz esté en su punto, apartar la olla del fuego, añadir la mantequilla y el queso, mantecando el arroz y dejándolo cremoso.
Servir espolvoreado de cebollino picado y nuez moscada recién rallada, y acompañar de chips ligeramente especiadas y saladas de calabaza frita. (Este paso lo omití, porque no había tiempo para esta fritanga).

Les juro que al natural tenía una pinta más apetitosa. No sé qué pasa, que últimamente lo que cocino tiene muy poca fotogenia.En este caso, al pollo, más que hecho en la thermomix, parece que lo haya atropellado un camión. Es lo que merece una aprendiza como yo que le pase, cuando intenta adaptar a LA MÁQUINA las recetas de su vida anterior (me refiero a que salgan con mala pinta, no a que me atropelle un camión, hombre). Aunque parte de culpa la tiene Mari Tere, la presentadora que me la vendió, que me aseguró en el último show al que fuí, que fácilmente podría sofreír el pollo en ella (en la th, no en Mari Tere, están mu espesas hoy eh?).
El curry es una mezcla de especias, y, por lo visto, en la India cada uno se hace su propio curry mezclando las que le parecen. Es decir, no es una cosa stándard. De ahí que esta receta no lleve "curry" de ése que viene en bote, así tal cuál, sino que el nombre quizás se deba a la mezcla de hierbas y pimentón que se le pone.
Hay muchas veces que las recetas despistan: por su nombre (como en este caso) o porque en la lista de ingredientes aparece uno que en la elaboración no se llega a añadir. En mi casa llegamos a la conclusión de que si es, por ejemplo un vaso de vino blanco, no es para añadirlo, sino para que se lo vaya bebiendo el que está preparando la comida.
Esta receta nos la pasó un amigo en una excursión, hace muchos años, y llevaba mucho tiempo sin hacerla. De acompañamiento le puse unos fideos de arroz que a mí y a mis fieras nos gustan mucho. Es evidente que tenemos unos gustos muy caros y sofisticados, no crean que los compré en un chino, sino en una herbolario, y, por supuesto, de cultivo biológico. Estuve por preguntar si no los tenía menos biológicos y más baratos.
En fín, espero que se animen a experimentarla y les quede con mejor aspecto que a mí. De todas formas, creo que prefiero la elaboración tradicional y es la que voy a poner aquí. Si les va más el riesgo, prueben a hacerlo en la th.
En la nevera tengo una cantidad considerable de lemon curd sin destino claro. Espero que se me ocurra algo para darle buen fin y ponerles unas imágenes. Tal vez la tarta delicia de Auro.Ya veremos.
Pollo al curry
Ingredientes
Pollo cortado en dados
Pimentón
Cebolla
Pimiento verde y pimiento rojo
Aceite
Sal y pimienta
Piña en almíbar
Manzanas
1 hoja de laurel
Tomillo
1 lata de cerveza
1.-Se salpimenta el pollo y se reboza en pimentón (no demasiado, sacudirlo un poco para sacar el exceso, que si no, queda muy amargo). Se sofríe un poco y se reserva
2.- Trocear los pimientos (a mí me gusta en tiras largas, por si no te gustan poderlos apartar, o en trocitos muy chicos) y la cebolla. Sofreírlos en el mismo aceite de sofreír el pollo.
3.- Añadir el pollo, la cerveza, sal y pimienta, la hoja de laurel y el tomillo, y el almíbar de la piña.
Dejar borbotear un rato. Añadir la piña y las manzanas cortadas en dados, apagar el fuego y dejar reposar.
Para mi gusto, la salsa queda muy líquida. Si alguien logra espesarla, que me diga cómo.

Estaba ya un poco hastiada del fondo azul, y de la vajilla de siempre, y pretendía poner una foto de esta ricura en una tartera de cristal muy coquetona que compré en la tienda sueca de muebles (ya saben a cuál me refiero). El caso es que se me desmoronó un poquito por un lado, seguramente porque usé un molde nuevo, de ésos de corona, y no me llevo muy bien con los que tienen un agujero en medio. Siempre se me agarran.
Aunque quedó un poco perjudicado, no quise privarles de esta receta, porque está de vicio, y le pedí al Virtuoso de
Hacía tiempo que quería hacer esta receta, pero tuve que luchar denodadamente contra los ataques de los Monstruos de las Almendras. Como las compre y no haga el mismo día el plato, me quedo sin ellas. Lo que más me fastidia es que se las coman cuando ya las tengo peladas.
La receta la saqué de un blog llamado Cakes in the city que, contra todo pronóstico, es francés. Ohhh! Ya oigo esos murmullos de admiración: habla francés!!??? Poj no. Sé algunas palabras, pero llevada de mi irresistible atracción por la catástrofe, decidí pasar olímpicamente del traductor internético y hacer mi propia traducción. Es la genuina traducción libre. Sólo hace falta un poco de sentido común: Si sabes que “oeuf” es “huevo”, y “monter” tiene que ser “montar”, es evidente que “monter les blancs d´oeuf” significa “montar los blancos del huevo”, es decir las claras. Y llegados a este punto ¿qué otra cosa podría significar “en neige” si no es “a punto de nieve”? Y la prueba está en que quedó de rechupete, esponjoso a la par que firme, con el sabor intenso del chocolate… ¿estoy babeando? Ah, pues sí.
Lo definitivo es echarle un chorrito de leche al trozo que te serviste. Admito que sea desnatada, para no añadir un pecado a otro pecado.
Le Plèyel
Ingredientes :
200 g de chocolate negro muy bueno
5 huevos, yemas y claras separadas
180 g de mantequilla a temperatura ambiente, cortada en trozos finos
200 g de azúcar glass
100 g de harina
75 g de polvo de almendras
20 g de azúcar
Precalentar el horno a
Enmantequillar los moldes (yo, un molde solo) y reservar en la nevera.
Triturar las almendras con tres o cuatro golpes de turbo en la thermomix, y luego darle unos segundos en velocidad progresiva 5-10.
Fundir el chocolate en el microondas, de varias veces, poniendo de poco en poco tiempo, para que no se queme. Añadir la mantequilla y deshacer en el chocolate fundido. Cuando esté frío añadir las yemas. Mezclar bien. Añadir el azúcar glass, el polvo de almendras y la harina. (Esto lo hice en la thermomix, unos cuantos segundos en velocidad 5 hasta que quedó bien integrado y pastoso.)
Aparte montar las claras apunto de nieve. Cuando estén firmes, añadir el azúcar y continuar batiendo. Incorporarlas (mejor de tres veces) a la mezcla de chocolate y cuando esté homogénea la mezcla, repartirla en 2 moldes pequeños o uno solo de
Hornear durante
Desmoldar inmediatamente y dejar enfriar completamente (si resistes) antes de servir.
Esta receta es, por lo menos, por lo menos,.... del año
Introduje algunas variaciones en el original: por supuesto, lo del amasado se lo dejé a ELLA, mi bienamada máquina. Le puse el tiempo de amasado de la receta del pan común del libro. En cuanto al relleno, suprimí el chorizo del país, porque ya me parecían demasiadas cosas; no puse tantos quesitos porque se me pasaba de graso, y tampoco tanto salami porque me daba remordimiento. A favor: es muy fácil, está muy bueno y es muy aparente. En contra: que empiezas a comer y no paras, sobre todo cuando está recién hecho, y que es muy contundente. Mejor reservarlo para cuando viene gente a comer ponerlo como entrante, o para las fiestas esas en las que "cada uno lleva un plato".
Para la masa
1/2 kg de harina
2 sobres de levadura de panadero
Agua tibia (unos 300 grs. más o menos)
1 poco de sal
1 chorrito de aceite
Para el relleno
150 grs. Salami
150 grs de jamón cocido
1 paquete de Quesitos ( yo puse sólo la mitad)
1 bote de queso Quark
2 huevos
Yema de huevo para pintar
Se disuelve la harina en un poco de agua tibia. Se mezcla un poco con la harina. Se añaden los demás ingredientes de la masa de pan y se mezclan en vel. 6 durante
Para hacer el relleno, picar menudo el salami y el jamón, desmenuzar los quesitos y mezclar todo con el queso Quark y los huevos batidos.
Hacer los bollos. Si no hay manera (como me pasó a mí), mejor estiras la mitad, pones el relleno encima, y tapas con la otra mitad, sellando los bordes.
Pintar con la yema de huevo y meter en horno precalentado a 200º durante unos 30 minutos. Sacar del horno cuando haya pasado este tiempo.

No todo son diosas en el Olimpo de la cocina. También está el genial Julio, del blog “Pan pa´ hoy y hambre pa´ mañana” (conlasmanosenlagrasa.blogspot.com): Sus recetas no son de mi estilo, pero es muy divertido y escribe muy bien. Y el insuperable Harry Haller, de i-recetas (larsvontrier.blogspot.com). Este es lo más: qué recetas más exquisitas en la idea, la ejecución y la fotografía. Las haría todas y cada una…. y acabaría teniendo que tirar un tabique para salir a la calle, porque son puras bombas y publica sin parar. Y además, él es un artesano, todo lo hace sin robots de cocina, hay que reconducirlas a nuestras máquinas indispensables.
La receta de este pan indio, Pan Naan, es de Harry. La foto no le hace justicia, no sé por qué parece pollo empanado. Me voy a quejar a mi fotógrafo de cabecera.
Es muy fácil de hacer, y está muy bueno. Además, hacer pan (si te sale bien) es muy gratificante, a mí me hace sentir como una doña de las de antes de que nos timaran con lo de la liberación de la mujer. A la receta le pongo las siguientes pegas:
1.- Hay que tener harina de fuerza. Después de mucha lucha interior, tomé la arriesgada decisión de hacerlo con harina normal. Y voy y me encuentro lo que quedaba de un paquete de la de fuerza, que me trajeron hace unos meses, y guardaba como oro en paño.
2.- ¿Cómo son las cucharillas de té? ¿Por qué no se remueve el té con la misma cucharilla que el café? ¿Qué hago si no me gusta el té, compro una cucharilla sólo para ésto? ¿hay cucharillas de té en todas las casa menos en la mía?
3.- Abstenerse miedosas a las especias. A pesar de que involuntariamente derramé una cantidad considerable de comino molido sobre la masa, y que curry le puse de dos veces, no quedó suficientemente especiado.
4.- ¿Cómo mides una masa pegajosa, que a duras penas puedes estirar, para saber si tiene
De todas formas, creo que deberían probar a hacerlo. Transcribo la receta de Harry y entre paréntesis van mis acotaciones.
Ingredientes
Para cuatro panes
(1) Mezclamos la harina con la sal, el bicarbonato, el azúcar, las especias y el orégano (yo lo hice dentro de un cuenco, para no hacer un desacate en la cocina). Formamos un volcán. Templamos unos segundos el agua en el microondas. Añadimos la levadura al agua templada, mezclando con una cucharilla hasta que haga un poco de espuma (a mí, desde luego, no me hizo espuma). En el centro del volcán, vertemos el yogurt, el aceite y el agua con la levadura, amasando bien, al principio con una cuchara y después con las manos. Si la masa resulta ligeramente pegajosa engrasaremos las manos con un poco de aceite para que no se adhiera. Amasamos hasta que quede elástica y homogénea. Dejamos levar entre 2 y 2 ½ horas (yo lo dejé 3 horas y media, porque me olvidé de él).
(2) Pasado el tiempo dividimos la masa en cuatro partes iguales y formamos bolas. Estiramos las bolas sobre una superficie enharinada hasta obtener un espesor de unos
La rejilla debe estar en la mitad del horno, algo más hacia la parte superior.
Son perfectos para rellenar con aquello que se os ocurra: revuelto, carne picada, verduras, como bocata, para untar o solos.

El lugar de esta foto debía ocuparlo la de las "espirales de canela" o "cinnammon rolls"receta de Mar Argentina, pero fue otro de mis fiascos, resumido en la frase lapidaria de Conguito: "mami, eztaz cozas no laz hagaz máz". No es que me parezca muy fiable el criterio de alguien que no ve nada de particular en ir al súper vestida con un tutú rosa y cholas de playa, pero la verdad es que tampoco yo quedé muy satisfecha. Me había hecho a la idea de que quedarían esponjosos, y nada que ver. Supongo que algo influiría el que la levadura "fresca" llevaba unos días pasada de fecha, el no ponerle las cantidades ingentes de canela y azúcar de relleno como recomendaban que se pusiera, o el que no llegué a cubrirlas con glaseado porque sospeché que me iban a salir mal y no quería tener que tirar todavía más material... Claro, esa actitud negativa me perjudicó. Aún así, las fuimos liquidando el Artista Polivalente y yo.
Los que sí tuvieron un éxito brutal fueron los tacones que le customicé a mi sobrina por su cumple. Son la versión casera-cutre-de luxe de lo que en las revistas de moda llaman “zapatos- joya”.
Ingredientes:
Zapatos tipo disfraz de flamenca
2 cintas de terciopelo
2 botones de perla
2 botones de presión
Pegamentos de purpurina
1.-Se corta la tira de abrochar. Se cose en su lugar la cinta de terciopelo, a la que previamente se le habrá cosido el botón de perla .
2.-Se desatornilla la hebilla. En su lugar se cose la parte del hueco del botón de presión. La parte del “pispierno” de dicho botón se cose en el revés de la cinta de terciopelo. Viene bien medir previamente el pie de la niña para que no quede corta la cinta y le apriete el pie, como ocurrió con los de una que yo me sé.
3.-Se enganchan los broches en el empeine.
4.-Se decora con pegamentos de “purpu” profusamente toda la superficie del zapato a gusto del consumidor.
Según los cánones estéticos de toda cursi de 6 años, este es el zapato soñado. Así que… tiembla, Manolo (Blahnik). Te ha salido competencia y viene pisando fuerte!!
Continuará… si Blogspot e Internet me dejan.
PD. Ni se les ocurra hacer la tarta tres chocolates sin ver previamente las sugerencias de presentación que hace Alegna, la diosa portuguesa de la cocina, en su blog “la casita verde”.

Como ya dije una vez, en caso de tener una emergencia alimentaria, no puedo contar con mi fondo de despensa. O, dicho de otra manera, cuando miro en busca de algo, lo que veo, es, precisamente, sólo el fondo de la despensa. Por supuesto, yo soy incapaz de "crear" una receta propia, como mucho me atrevo a cambiar algún ingrediente (con inciertos y variopintos resultados, por cierto) y casi siempre porque me falta el que debía poner. Además, lo que encuentro raramente combina entre sí, quiero decir, ¿cómo podría hacer un postre con nata y fideos, por ejemplo?
Tengo que tener previsto qué receta quiero hacer y qué lleva, porque si es un ingrediente que pudiéramos calificar de "exótico" en mi alimentación, como por ejemplo "Golden Syrup", puede pasar que no lo tenga porque nunca se me ha ocurrido compralos, o que haya caducado desde aquella vez que por un flechazo me apresuré a compralo y luego lo olvidé. En cambio, si se trata de un ingrediente de primera necesidad, como puede ser huevo, lo más seguro es que no tenga porque los gasto constantemente. Y dependiendo del interés que tenga en hacer el plato en cuestión, me compensa o no ir hasta el supermercado más próximo, que cierra a las 10.
Estas son algunas de las muchísimas razones por las que nunca conseguiré ser una diosa doméstica.
Todo ésto tiene relación con lo que presento hoy: una receta de Auro que llama "espuma de fresas". La verdad es que la textura de las mousse no me suele gustar. Me parece espuma... .de afeitar. Peeeero.. como a mi Amo y Señor hoy se le antojó postre a toda costa, tuve que apañar algo rápido . Esto se hace en un momento, en la thermomix, por supuesto. Yo lo hice con frambuesas, porque era lo que había en el congelador, y no 300 grs. sino 200. Eso sí, fuí capaz de discurrir que entonces debía disminuir la cantidad de azúcar. La cantidad de zumo de limón y de claras la puse igual.
Resultado: muy bonito. Puntuación: el Rey de la Casa 9 puntos; Las fieras: 4 puntos; yo misma: 6 puntos. En los comentarios a la receta de Auro ella dice que si se mete unas horas al congelador, también queda muy bien. Mañana lo sabré.
Si es imprescindible, pondré la receta. Si no, mírenla ustedes mismas en la cocina de auro.com, lo dulce, espuma de fresas.

Buueeeno, aquí estoy de nuevo. Aunque he experimentado varias recetas estos días, no he podido poner la foto debido al éxito que tuvieron, y a la consiguiente celeridad a la que desaparecieron. Me limitaré a recomendarlas encarecidamente para que las hagan siguiendo las instrucciones de los correspondientes blogs: tarta mousse de leche merengada, y pimientos del piquillo exprés (Recetario Canecositas); tarta mousse de melocotón (Las Recetas de mamá) y torta de calabaza, zanahoria y manzana asadas (La cocina de Auro).
Esta foto es de la tarta de cumpleaños de mi fierecilla mediana. Todo (con excepción de la gatita Hello Kitty) hecho por las inexpertas manos de su mamá, cuyo proyecto inicial era aún más ambicioso, pero se vió torpedeado por la cruda realidad.
Se trata de un bizcocho de chocolate relleno de Nocilla (sin leche), forrado con dulce de leche casero y con cubierta de mazapán también casero. Las flores y demás adornos son de una pasta comestible hecha por mí, conocida cibernéticamente como falso mazapán. Para llegar a la ejecución (nunca mejor dicho) de esta obra, seguí un intenso proceso de documentación, investigando en diversos foros (la cocina del alma errante, mundorecetas y el cafetito) sobre el fascinante mundo de las tartas decoradas.
En un arrebato de iluminación, empecé por hacer acopio de los ingredientes necesarios. Viviendo en la periferia de la civilización occidental, me las ví y me las deseé para conseguir colorante alimentario, pero gracias a mis contactos en la industria farmacéutica (dos amigas que trabajan en farmacias), finalmente conseguí rojo, verde y amarillo. El detallito de que fuera en polvo en lugar de líquido se reveló trascendental cuando tuve que colorear el falso mazapán (azúcar glass, leche en polvo y leche condensada), porque me dió bastante trabajito. Menos mal que había decidido de antemano no colorear de rosa la cobertura de mazapán por incompatibilidad cromática con el bizcocho de chocolate, porque si no, todavía estaría en ello.
También doy gracias al momento de lucidez en el que opté por el simple relleno de Nocilla en lugar de la "mermelada de chocolate blanco y toffe" que había pensado en un principio. Sobre todo cuando el dulce de leche para el forrado, que estaba preparando en la thermomix, empezó a desparramarse por fuera del bocal, sin duda por el exceso de bicarbonato. Después de algunas maniobras que renuncio a detallar para no alargarme, culminé el dulce de leche. En el momento estaba bueno, buenísimo, y espesito. Menos mal que se me ocurrió sacarlo de la thermomix esa misma noche. De lo contrario, hubiera tenido que tirarla, al no poder despegarlo. Al día siguiente, para poder extenderlo sobre la tarta, de tan compacto que estaba, tuve que calentarlo en el microondas. Mi marido llegó a pensar que tendría que romper el vaso.
Y el mazapán, jé, parecía tan fácil extenderlo según el paso a paso que yo había visto en los foros, y colocarlo sobre el bizcocho, casi ná.... En fín, que muy sabrosa y muy espectacular,.. pero cómo me quedó la cocina!! Niñas, no lo intentéis en vuestras casas!!

150gr chocolate negro
150gr chocolate con leche
150gr chocolate blanco
750gr de nata
750gr de leche
100gr de azúcar
3 sobres de cuajada
Preparación:
Pulverizamos las galletas en la th, y las pasamos a un bol. Derretimos en el micro unas cucharadas de margarina, y las unimos a las galletas con una lengua de silicona. Con ello forramos la base del molde, o si utilizamos el aro solamente, ya lo colocamos sobre la bandeja en la que vayamos a servirla, así luego sólo has de tirar del aro cuando está cuajada, y la tienes emplatada. (Este paso, el de unir las galletas y la margarina, se puede preparar también en el vaso de la th.) No conviene pasarse en la cantidad de margarina o mantequilla, pues a veces al echarle el preparado caliente, se derrite y "suda" por los bordes.
Mientras preparamos el primer chocolate, metemos la base en el congelador o la nevera, para que se endurezca.
Rallar el chocolate negro 5-10 unos segundos, así luego no vibrará tanto la th. Añadir 50gr de azúcar, 250gr de nata, 250 de leche y un sobre de cuajada. Programar 7 minutos, 90º vel.5. Volcar sobre la base de galletas.
Sin lavar el vaso, echamos en él el chocolate con leche troceadito,50gr de azúcar, 250gr de nata, 250gr de leche y un sobre de cuajada, 7minutos, 90º, vel. 5, Con un tenedor, rayamos con suavidad la superficie del chocolate negro antes de echar la segunda mezcla, así evitamos que al cortar la tarta se separen las capas. No se echa a bocajarro el chorro de crema sobre la capa anterior, porque se puede hacer un agujero y mezclarse las capas. Es mejor verter el líquido sobre el dorso de una cuchara e irlo distribuyendo.
Lavamos bien el vaso, echamos el chocolate blanco troceadito, esta vez sin azúcar, 250gr de nata, 250gr de leche y un sobre de cuajada, 7minutos, 90º, vel. 5, rayamos de nuevo la superficie y vertemos con suavidad la mezcla sobre la tarta.
Dejamos la tarta sin moverla un buen rato para que enfríe y vaya cuajando, luego la pasamos a la nevera hasta el día siguiente.
Antes de desmoldar, adornamos al gusto, bien con chocolate en polvo sin azúcar, con fideos de choco, etc. Quitamos el aro.
NOTAS: El molde que debemos utilizar es de unos 24 a 26cm. Más grande no porque las capas quedan demasiado finitas y no lucen.
No tenemos que esperar tiempo entre una capa y otra, es suficiente con los siete minutos que llevan de una a la otra. No es una tarta muy recomendable para congelar.Como queda tiesecita,si la vamos a transportar, la podemos llevar sin desmoldar y antes de servir la espolvorearemos con cacao, preferiblemente en ese momento, ya que si lo hacemos antes, se nos humecede el chocolate en la nevera y se oscurece.

Recortamos 4 planchas del tamaño dela base del molde, el mío era de 30cm de largo y me vino exacta lamezcla para rellenarlo. Si nos falta bizcocho utilizaremos los recorteso bien hacerla solo con dos pisos de helado



Teniendo tantas recetas espléndidas, experimentadas mil veces, y que cualquiera aún teniendo dos manos izquierdas podría realizar ¿qué me llevó a elegir ésta para celebrar el cumpleaños de mi hermana? Si es lo que yo digo, cuando tengo interés en lucirme, me estrello. ¿Por qué no hice la tarta helada de avellanas de Canelona? ¿O la archiconocida en todos los foros y blogs "tarta tres chocolates"? ¿O la de leche merengada? No, tenía que intentar una de esa fenómena de La Zucheriera.
Ya cuando la estaba haciendo, me pareció que algo no iba bien: poca masa, muy espesa, ingredientes duros.... El molde iba forrado con papel de hornear y luego no había quien distribuyera uniformemente la masa dentro. Con razón salió con una forma raara, raara, raara. Y me tuve que ir y dejarla en el horno, y me pega que el encargado la dejó algo de tiempo más de la cuenta...
Bueno, no está mal de sabor, las frambuesas le dan un toque rompedor al chocolate blanco y las almendras. En la receta original eran nueces de macadamia, pero aparte de que no me gustan, por aquí dudo que se encuentren. Qué poco fotogénica, la pobre ¿tarta?. El Artista polivalente y yo tuvimos que hacer unas cuantas fotos antes de lograr una resultona. Tiene un problema de estructura: parece dura, pero si la tocas se desmorona.
Tengo que compensar a mi hermana haciéndole una tarta aparente. A ver si aprovecho el fin de semana. Igual a ella ni le hubiera gustado este pastiche, porque aborrece la mezcla de chocolate y almendra. Es que ni la ha visto. En mi casa tenemos la entrañable costumbre de celebrar los cumpleaños aunque el protagonista no esté, y mi hermana pequeña vive muy lejos.
Felicidades, Elena!!!!!

Aunque es evidente que padezco incontinencia verbal, necesito una foto para empezar a escribir, pero hoy comimos habichuelas con jamón, que ni las hice yo, ni tenían ciencia (aunque estaban muy buenas,que conste. Que sé que su artífice me lee habitualmente y no quiero incomodarlo), ni por supuesto se me ocurrió fotografiarlas a las 3 de la tarde, que fue cuando conseguimos sentarnos a la mesa. Así que hace un ratito le hice esta foto a los productos de la huerta de mis suegros que acabamos de traer. Supongo que con esta mescolanza hortícola mis diosas domésticas idearían cualquier plato original, sustancioso y delicioso. Me admira su "fondo de despensa", que viene a ser a la cocina lo que el "fondo de armario" a la moda. Cuando leo en sus blogs "no tenía nada para cenar y rebuscando en la despensa encontré .....tal y cuál.. e hice este pan de limón a la crema de amaretto y espuma de avellanas" las admiro más que nunca, porque... a ver qué receta artística puede crearse con un poco de leche y una lata de sardinas, que suele ser lo que encuentro yo tras mucho rebuscar. Vamos, que yo no tengo "fondo de despensa", más bien a mi despensa se le ve mucho el fondo. Y sin más, pasemos del bodegón a la receta del strudel de manzana:
Para la pasta filo (gracias a quien quiera que puso la receta en Internet) se necesita 300 grs. de harina (yo la puse de repostería auinque no tengo ni idea de si me quedó mejor que cuando la ponía de la otra); 1 huevo; 50 grs. mantequilla; 30 grs. azúcar; 1 pellizco de sal y un pocillo de agua (de los de café).
Se mezcla en la thermomix el huevo, la mantequilla, el azúcar, la sal y el agua durante 10 segundos a velocidad 6. Luego se añade la harina y se programa 3 minutos a velocidad Espiga. Se saca del vaso y se deja reposar 15 minutos como mínimo (yo la pongo en un plato y la tapo con otro).
La masa hay que estirarla muuuy fina. Se coge con los dedos de las dos manos por debajo y se van dando golpecitos como si fuera un masaje en el contorno de ojos. No sé si me explico, pero no se me ocurre otra manera.
Sale bastante masa, como para hacer un strudel grande y uno o dos pequeños.
Ya estirada se coloca sobre papel de hornear o sobre un silpat, que estará cubriendo la bandeja del horno. Se pinta la superficie de la masa con mantequillas derretida. Se extiende por toda la superficie una mezcla de manzanas picadas (a mí me gusta cortarlas pequeñas) rociadas con zumo de limón, canela, azúcar moreno y unos pellizquitos de mantequilla. Se enrolla como si fuera un brazo de gitano, ayudándote del papel o del silpat. Hay que vigilar que el relleno esté bien repartido, para que no se agujeree la masa y para que el strudel quede con una forma rectangular y "escachada", no redonda. Los extremos se sellan con agua fría para que no se salga el relleno.
Se pinta la parte de arriba con mantequilla derretida. Al horno, a 180º durante 30-35 minutos. Lo del tiempo es estimativo: cuando está doradito, se saca. Si lo dejas demasiado tiempo, queda un poco seco.
Como queda divino es caliente, con una bolita de helado de vainilla, o frío, con una natillita caliente.
Buena suerte.

No iba a escribir sin poner foto, así que, para rellenar el hueco, encargué al Profesional una foto de las empanadillas que hice con lo que quedó de la salsa de atún de los macarrones de ayer, lo que en los blogs de cocina de verdad llaman "receta de aprovechamiento". La masa esta vez no la hice yo (aunque tengo una receta ya experimentada y buena para hacerla en la thermomix). Volvimos tarde de la playa y no había tiempo ni ganas de estirar y recortar, así que usé las obleas de esa marca tan conocida. La pasta está muy buena, lo que me parecieron pequeñajas.
Respuesta a dos interrogantes que seguro que se están planteando: ¿por qué en la foto hay sólo cuatro misérrimas empanadillas? porque, como ya dije la primera vez que escribí, en ocasiones no da tiempo a sacar la cámara cuando ya ha desaparecido la comida. Y ¿por qué una de las empanadillas está mordida? (ésto ya lo preguntó el Profesional) ¡¡Para que se vea el relleno!! lo que en los blogs de cocina auténticos llaman "el corte".
Por lo demás, no tiene ciencia: el relleno es atún de lata, cebolla y tomate triturado, dando unas vueltecillas en la thermomix. Se suponía que debía "pincelarlas" con huevo batido antes de meterlas al horno, pero ayer gasté los que me quedaban (incluído el que parecía de codorniz). Me gustan más al horno que fritas, menos grasientas, pero hay que tenerlas bastante rato. Desde que suba la luz, se acabó.
Ante el clamor popular exigiendo que publique las dos recetas anteriores, claudico y las daré, pero aviso: yo NO sé cocinar. Unicamente hago de comer y a veces me sale bien. En mis blogs de cocina de cabecera mis diosas domésticas dan respuesta a las dudas cocineriles que les plantean sus devotas y resuelven sus problemillas. Conmigo no cuenten para éso: a mí también se me cortan a veces las natillas, no me suben los bizcochones, las masas me quedan muy pegajosas o muy duras... y cuando sale mal, la única opción que se me ocurre es que lo tiren y lo intente otro día que los astros sean más favorables.
Además, ellas ponen fotos del paso a paso y ¡¡hasta vídeos!!! Si yo a duras penas sé escribir el texto, me imagino intentando poner varias fotos al tiempo que las explico.. Tardaría varios años.
Hablo tanto que me parece excesivo poner también las recetas hoy. Intentaré hacerlo mañana, aunque sea poniendo una foto de unas flores para no dispersarme. De todas formas, insisto en que este blog no es realmente de cocina, sino que la comida es una excusa para vaciar un poco la cabeza antes de ir a dormir.

Aquí estoy otra vez. Ya van dos días. Me sorprende mi constancia.
Me hizo tanta ilusión saber que alguien me había leído (gracias, Angela, por tu comentario), que me ví en la necesidad de cocinar algo, y fotografiarlo, como excusa para escribir. Y como las fieras llevan días exigiendo natillas, mañana comeremos estas natillas. La receta es de Canelona (recetariocanekositas), ya la nombré la otra vez. Es una de mis "diosas domésticas". Ella utiliza una leche con la canela y limón ya incorporados, que venden "prefabricada" en los supermercados. ¿Por qué no la prepara ella misma, como hago yo, si es tan sencillo? Porque no te puedes mover de al lado del fuego hasta que se haya aromatizado: si te vas, te olvidas y se te derrama, como me pasó la última vez a mí. Y porque luego tienes que esperar a que se enfríe antes de añadir los demás ingredientes....
Tengo una costumbre que no consigo erradicar: no miro primero si tengo todos los ingredientes antes de comenzar la elaboración del plato y como no soy muy previsora, generalmente me falta algo. Hoy las natillas estuvieron al borde del abismo, porque uno de los huevos era tan pequeño que parecía de codorniz.
Antes de seguir, quiero agradecer la inestimable colaboración de mi estilista, maquillador, iluminador, técnico informático y... marido, en la elaboración de este blog.
El título hoy es "soy como un bizcochón": ¿redonda y fofa? Todo se andará, pero no. Es que tan pronto estoy animada, echada pa´lante y esponjada (como el bizcochón en el horno), como hago plof y me hundo (como el bizcochón cuando lo saco del horno). A lo mejor ésto de ser de naturaleza bizcochona es lo que me hace tan aficionada a lo dulce...
En fin, hoy el postre no es muy lucido, aunque para mí una buena natilla es un postre de campeonato. Otro día intentaré hacer algo más inusual. No quiero crear expectativas, porque cuando quiero impresionar, mis elaboraciones acaban en la basura.
Gracias a tod@s l@s que han mostrado interés por mi primera página o como se llame. Intentaré mantener su atención.
Hooola a todos.
Hoy es mi primer día (bueno, noche). Todo empezó con una broma: hice este strudel de manzana y mandé la foto por mail a mis hermanas. Desde que mi santa madre me regaló la thermomix (en realidad no me la regaló, me subvencionó la mitad) me he soltado a cocinar. Unas veces con éxito y otras, no. Cojo recetas de aquí y de allá y experimento. Me he enganchado a los blogs de cocina, en los que una gente supuestamente aficionada hace unos platos de caerse pa´trás. Desafortunadamente soy una viciosa de lo dulce y voy a terminar pesando 200 kilos si sigo haciendo tartas, magdalenas y demás golosinas.
El caso es que mi churri me dijo que, ya puestos, por qué no hacía un blog. Me lo organizó, y aquí estoy. Que nadie espere que ponga las recetas, primero porque son de otra gente y no se las voy a copiar, y luego, porque no sabría cómo hacerlo, soy inútil total con el ordenador.
En cuanto al strudel, es la tarta favorita de mi marido, que está opilado de tanto chocolate. La pasta filo (o philo) la hice con la thermomix y me dió un trabajo tremendo estirarla hasta que quedó como "tela de cebolla". Pasará tiempo hasta que repita. Y éso que a mis fieras les gusta mucho.
En fín, por hoy ya he hablado mucho. Intentaré persistir y escribir todos los días un poquito. O todas las semanas, o cuando cocine algo que tenga buena pinta y consiga sacarle una foto antes de que se lo zampen... Mañana simplemente tenemos puré. Iba a hacer natillas (receta de Canelona, recetario canekositas) pero el puré estaba dentro de la thermomix y no tenía ganas de lavar el vaso.
LAS COSAS DE LA COCINA